Cinco poemas de María Laura Decésare

BIOGRAFÍA

María Laura Decésare nació en Rufino, provincia de Santa Fe, Argentina, en 1969. Reside en Buenos Aires. Estudió Ciencias de la Comunicación y es Técnica Superior en Corrección de Textos. Ha publicado los libros de poemas La letra muda (Ediciones del Dock, 2010), Vida de gatos (Ediciones del Dock, 2012 – reeditado en 2015), Somos lo que damos (Ediciones del Dock, 2015) y La hija menor (Colección Pez Náufrago, Ediciones del Dock, 2017).  Igualmente, formó padre de la antología Décima Convergencia Internacional de poemas “JUNÍNPAÍS2011” (Ediciones de las tres lagunas, 2012). Sus poemas fueron publicados en revistas gráficas y virtuales de Argentina, Chile, Colombia, España, Francia, Italia, México y Portugal. Administra el blog La letra muda: http://mldecesare.blogspot.com.ar/

POEMAS 

La hija menor (Ediciones del Dock, 2017)

RETRATO
El espejo se rompe
y avanza la imagen de lo pequeño
que olvidamos hace tiempo.
Con asombro vemos unos ojos
de mirada limpia
que casi no podemos reconocer.
Ha pasado tanto
sobre nuestras cabezas
que el claro de esos ojos nos toca
y es mejor
estarse quieta por un rato.
DE MADRUGADA 
La niña que fui
vuelve con la noche,
me toma de la mano
y pide que cierre los ojos:
oigo el ladrido del perro,
un movimiento de sillas
y la voz de papá.
No abras los ojos, insiste
la niña y siento una caricia
sobre mi pelo negro,
tiemblo al reconocer
ese olor familiar.
No te vayas, murmuro,
no me despiertes.
CAMINO A CASA 
De memoria voy 
por el camino que me lleva
a la casa materna,
desde la plaza veo el molino
al que pocas veces me atreví a subir
para ver desde lo alto los techos,
no cualquiera tiene uno en su patio.
Cruzo la puerta, atravieso el jardín
mientras tarareo una canción.
Que pase lento el tiempo, pido
para mis adentros.
La misma escena: mamá en el sillón,
yo de rodillas le abrazo las piernas
y dejo que sus manos me despeinen.
Una caricia repetida
que me vuelve niña y me trae
sin paradas intermedias,
derechito
al comienzo de todo.
IRSE 
Volver es una forma 
de alcanzar lo que creímos
perdido: una mirada, un libro,
el nombre de lo amado.
Una voz insiste y me dice:
no cruces esa puerta.
Pero ya es tarde,
desobedezco, salto y canto
como un grillo.

Somos lo que damos (Ediciones del Dock, 2015)

PURASANGRE 
Como un caballo de carga
que debe ir hacia delante
sin descanso, sin parar,
así me siento hoy.
Con el peso sobre el lomo
es imposible rebelarse
pero el amo exige más.
Escucho el sonido del viento,
me dice al oído: libertad.
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