Tres poemas inéditos más poética de Lorenzo Martín del Burgo

Nace en 1994 en Madrid. Graduado en Filología Hispánica y Máster en Literatura Española por la Universidad Complutense. Ha escrito artículos sobre libros y películas en distintas webs y blogs. Poe, Dámaso Alonso, Juan-Eduardo Cirlot, Don DeLillo y S. Craig Zahler son algunos de sus autores y poetas favoritos. Su influencia puede rastrearse en el ciclo al que pertenecen los siguientes poemas, pero también otras de sus obsesiones: las viejas epopeyas, David Lynch, el arte apocalíptico, Frank Miller, Bob Dylan o las innumerables sectas del metal .

POÉTICA

En poesía, quiero que el lenguaje se entregue a profundizar en mi imaginación. De este modo, busco contar historias recorridas de símbolos, crear atmósferas inmersivas y descubrir las vivencias de los personajes potenciando los huecos y figuras como la metáfora, la analogía y la repetición, generando nuevos ritmos y lógicas.
Los siguientes poemas son tres ventanas a un mismo universo: una visión colectiva y dos aventuras individuales. He decidido adentrarme en un mundo entre el pasado y el futuro (: lo remoto), pretendidamente amoral, en el momento en que las señales del conflicto se acumulan y determinan el destino de sus protagonistas de forma decisiva y ominosa.

EXILIO (I)

We are the serpents to rise

                                                                                                      We are the lions to come

Triarii

Expulsados a los caminos del polvo
Con nuestros sacos y pañuelos de nuevos extranjeros
Nos apretujamos en las carretas, oliendo el sudor
Oliendo la suciedad verdadera
Sin mirar hacia atrás
Pues lo que dejamos atrás
Será ceniza
Nos apretujamos y nuestra debilidad es una orgía
De aire puro y salvaje
La multitud avanza torpe y lentamente
Como un ser de apéndices dislocados
Bautizado
Se mueve entre lumbres que apenas son más que noche
Violan a la mujer del hermano
Las manos roban el pan
Estrangulan a sus hijos
La carne entre el polvo
De nuevo inocente, entre los caminos del polvo
Nos apretujamos
Y entre los gritos, entre la somnolencia
Como luciérnagas gigantes entre el humo
Se distinguen las sonrisas de carne pútrida
Las marcas en la piel
De los colosos
Y sus sonrisas excusan
Las aberraciones de lo que aún no está construido
Y sus ojos sí miran atrás
Y no ven lo limpio, sino lo sucio
Y no ven el esplendor, sino la ceniza
Los colosos ven
Los espacios más vacíos de las tierras futuras
Ellos oyen
La música entre los gritos
Entre las polvorientas ráfagas del fracaso
“Somos las víctimas
Ahora somos la víctima
El significado, por fin, de la victoria”

 

 

VISIONES DEL SALÓN DEL TRONO: VERANO

Antes de que el verano se acabe
Querría volver a los manantiales,
A tu castillo de oro entre las aguas
Donde tus ancestros te dejaron
Un museo de armas tranquilas,
De cabezas de gigantes con los ojos cerrados
Entre muros de cristales.
Antes de que el verano se acabe
Querría volver a tus máscaras difusas,
A tu rostro como un abanico de espíritus,
De luces pendientes de la quema
Que me dan la mano a cambio
De la sangre prestada.
Sí, querría jugar una última partida
Con los dioses que guardas
Prisioneros en las cascadas,
Gozosos de la asfixia.
Antes de que el verano se acabe
Querría que me bañases,
Y querría subir a tu balcón,
Y contemplar con nostalgia y crueldad
La muerte de los colores del fuego.
Estar allí sentado largo tiempo
Y abrazar tus máscaras,
(Tu oculta rigidez inconcebible)
Moviéndose alternas, como un espejismo,
(Tu oculta rigidez inconcebible)
Mientras pienso en mis últimos estertores,
En los huecos de mi tumba
Inundada para siempre
Y mi alma ya no me encuentre y pierda su camino
En un fluir que se dirige hacia lo hondo…
Cuando el verano se acabe.

 

 

WHITE LIGHT

Me dijiste que me esperaba un camino solitario
Un camino largo de barandas de huesos
Me dijiste que siguiera adelante
Que cuando, una mañana, viera los restos de una hoguera,
Tú ya estarías allí
Sobre un claro despejado
-Nunca más esqueletos de frondas confundiendo el horizonte-.
Lo he olvidado casi todo, pero aún
Sigo y sueño, y en sueños acerco mis manos a un fuego
A punto de apagarse
Y en el amanecer aún gris me despego del rocío
Y recuerdo mi camino solitario
(Cuando despierto y no tengo miedo y no tengo frío, cierro los ojos
Y la humedad que surge entre la hierba consigue que imagine
Un despertar de años pasados
Su luz blanca)
Cuando recuerdo el camino
No temo las muecas huesudas de los árboles
Que me tocan y me abrazan
Intentando recordarme, intentando distinguirme
A medida que me olvido en pasajes interminables
De vértebras inclinadas como madera muerta
Siento que me voy como una hoja flotando en el viento
(Sueño con una hoja pálida que arde…).
A cada paso, nada sé y la visión más nítida es esta:

Estoy en lo alto de una cima extensa
Solitario, en un cielo estrellado
Alguien sale a mi encuentro
Mi estatua de barro se acerca como un sirviente enorme y estúpido
Al rebanar su vientre, me meto dentro
Antes he visto una hoguera preparada
De luz blanca […]

 

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